Sipnosis de Un funeral de muerte (Death at a Funeral)
Una disfuncional familia inglesa prepara el funeral del
patriarca. La tensión crece a medida que las antiguas rencillas
entre los hijos surgen de nuevo. La aparición de un extraño que
afirma que el difunto ocultaba un oscuro secreto sólo empeora las
cosas, lo que obliga a la familia a tomar medidas drásticas para
evitar que el funeral se convierta en un desmadre total.
Este podría ser el peor día de la vida de Aaron (Chris Rock).
Tiene la encomienda de organizar el funeral de su padre y tendrá
que lidiar con las excentricidades de toda su familia reunida para
honrar al patriarca. El hermano de Aaron es Ryan (Martin Lawrence),
un exitoso novelista de Nueva York. Cuando llega Ryan, la familia
le recibe encantada y Aaron sufre en silencio mientras su hermano
se lleva toda la atención. Y para colmo ha sonado el reloj
biológico de Michelle (Regina Hall), su esposa, quien espera que
Aaron cumpla sus deberes conyugales-incluso en un momento tan
desafortunado como éste.
Bajo la atenta mirada de Cynthia (Loretta Devine), su obstinada
y correcta madre, Aaron hará lo que buenamente pueda por organizar
una ceremonia digna para su padre pero su familia obstaculizará sus
esfuerzos a cada paso. Al reunirse para rendir honor y decir el
último adiós a su amado esposo y padre, aflorarán los pequeños
resentimientos y las disputas de toda una vida. La confusión se
convierte en caos cuando el futuro pariente político Óscar (James
Marsden) accidentalmente ingesta drogas alucinógenas y transforma
el meticulosamente planificado tributo de Aaron en el peor funeral
de la historia.
Pero esto no es nada comparado con lo que ocurrirá con la
llegada de Frank (Peter Dinklage) un "amigo especial" del difunto.
Frank tiene información que considera que la familia preferiría
enterrar junto con el reverenciado patriarca-y exige una gran
recompensa a cambio de su silencio. Aaron procura callar a Frank e
intenta buscar la forma de conseguir el dinero pero le sale el tiro
por la culata, y la buena conducta y las buenas formas se tiran por
la ventana (junto con Óscar) en esta comedia de enredos
malvadamente graciosa y alocadamente inventiva.